Entre los tratamientos donde se ha manifestado más efectivo el áloe vera se encuentra la psoriasis.   Si se mantiene un tratamiento adecuado durante un periodo de tiempo de varias semanas, el Aloe Vera va muy bien para quitar el picor de la psoriasis así como para que se vuelva a regenerar la piel y reducir considerablemente los enrojecimientos de la piel.

Su forma de actuar es la siguiente:

Las antraquinonas presentes en el Aloe Vera ayudan a calmar el picor y los escozores de la piel.

Especial mención requiere el ácido crisofánico que tiene el Aloe Vera, que se usa también en los tratamientos de la psoriasis y está presente en el gel de la planta de forma natural.

La lignina y otras sustancias que permiten la penetración de los componentes en las tres capas de la piel, haciendo que sea más efectiva su radio de acción en la administración tópica de su gel.

El uso de Aloe Vera de forma constante en las zonas afectadas consigue una reducción importante de los enrojecimientos, efecto calmante al ser aplicado y la posterior desaparición con el uso constante del producto en forma tópica. La ingestión de su jugo también favorece la depuración de la sangre, siendo más efectivo el uso combinado, aunque lo importante es el uso tópico como calmante y regenerador celular.

 

Fuente:  www.botanical-online.com